A principios de abril, un proyecto en GitHub llamado Colleague Skill propuso recrear a compañeros de trabajo como agentes de inteligencia artificial, utilizando sus habilidades y rasgos de personalidad. Aunque presentado en tono de broma, la idea ha resonado en un contexto donde muchas empresas buscan automatizar procesos laborales. En respuesta, la product manager Koki Xu desarrolló una herramienta para sabotear este proceso, generando un debate sobre la propiedad de los datos personales en el entorno laboral.
Por otro lado, Meta ha comenzado a instalar un software en los ordenadores de sus empleados para mejorar la interacción de sus modelos de IA, mientras que plataformas como Mercor están pagando a profesionales para entrenar modelos de IA, lo que plantea interrogantes sobre el futuro del trabajo en sectores como la atención al cliente y el desarrollo de software.